El otro día hablábamos de esa gente que ves en la playa con su suegra tatuada en el pecho. Qué mal rollo, ¿no? Estar con tu marido en la cama y ver la cara de tu madre...
Estoy leyendo "Abundancia roja. Sueño y Utopía en la URSS." El libro explica las dificultades que tenían los planificadores soviéticos a la hora de decidir qué fabricar y en qué cantidades. Y una vez fabricado, cómo distribuirlo.
El libro también se postula como una especie de "prehistoria" de la Perestroika. El autor se pregunta por qué la URSS no hizo como China, aplicar la economía capitalista manteniendo el gobierno comunista. Su tesis es que Gorbachov y sus colaboradores eran intelectuales reformistas que habían sido educados en el marxismo y sinceramente creían que la economía socialista podría funcionar en cuanto se eliminaran las trabas políticas que impedían las reformas.
También se menciona en el libro el documental de Adam Curtis, "The engineers' plot", que habla un poco de lo mismo: qué producir, cómo, cuándo, para quién, etc.
"Así como el valor y la inteligencia son las dos cualidades que más valen la pena de ser cultivadas por un hombre, así el primer deber de la inteligencia es reconocer lo precario de nuestra posición en la vida y el primer deber del valor no dejarse acobardar por ello. [...]
Todos aquellos que con todo su corazón han deseado realizar algo bueno han realizado algo bueno, aunque quizá mueran antes de haber tenido tiempo para estampar su firma al pie".