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viernes, octubre 31, 2008

El sabor del café.

Os dejo mi columna de la Rolling de septiembre.

EL SABOR DEL CAFÉ.

Decía Chesterton que si hay cosas en la vida que verdaderamente merecen la pena ser hechas, merece la pena hacerlas aunque se hagan mal. Bañarse en el mar, beber vino, jugar al fútbol, cocinar, enamorarse... Hacer canciones es una de esas cosas que se justifican por sí mismas. No hace falta tocar bien para que tocar la guitarra nos confiera un aire digno, ni cantar en la ducha es la menor de nuestras muestras de vitalidad y alegría, teniendo en cuenta que estamos desnudos y con el pelo enjabonado. Basta con un chorro de agua caliente para que el corazón se ensanche y nos dé por coger la alcachofa en plan micrófono y hacer playback.


Sin embargo, tal y como están las cosas, resulta más difícil de justificar el hecho de que alguien emplee sus únicos quince días de vacaciones de verano para irse a grabar un disco, que le cuesta un dinero a la casa de discos, en una época en la que ya no se venden discos. Al fin y al cabo hoy en día los discos pueden grabarse en casa y colgarse en la web. Y para escucharlos en mp3 tampoco hace falta que tengan una calidad de sonido muy allá. Si además la gente ahora hace zapping y ya no escucha las canciones entereras, con grabar solamente los estribillos asunto arreglado. (Siempre he querido grabar un disco que consistiera en estribillos uno detrás de otro todo el rato. Sería horrible, ya lo sé).


Así que debe de haber alguna razón por la que me he pasado las vacaciones metido en una casa en lugar de estar en el chiringuito de la playa con una caña en la mano viendo pasar a las primas de la chica de Ipanema. Evidentemente, uno es responsable frente al público. Cuando publicas una canción no dejas de estar reclamando la atención de la gente, algo así como si estuvieras en un bar y te metieras en medio de una conversación para decir: "disculpe, tendría la amabilidad de dejar lo que está haciendo y escuchar esta melodía que se me ha ocurrido ayer mientras paseaba al perro?". También uno es responsable frente a uno mismo, uno debe pensar que las canciones que se graban tienen la suficiente calidad como para tomarse la molestia de registrarlas. Y, finalmente, hay una responsabilidad con la casa de discos ya mencionada, que te paga la grabación y a la que te gustaría poder decirle "mira, macho, qué disco he grabao, lo vamos a petar!"


Desgraciadamente, las decisiones importantes se toman solas. Queda la esperanza de que el esfuerzo no haya sido en balde y que al final todo tenga un sentido. De momento sólo queda decir aquello de Borges. Una vez le preguntaron, "¿Para qué sirve la literatura?" Y él contestó: "¿Para qué sirve el sabor del café?"

11 comentarios:

Isaac dijo...

Muy chulo el texto. ¿Qué nombre le pusiste finalmente a la columna?

Anónimo dijo...

Chulo, chulo

Francisconixon dijo...

Isaac:Nixon y Cócteles

al dijo...

Qué guay el texto.

Viernes mediodía... primas de la chica de ipanema... BIEEEEEEEEEEEEEEENNNN!!

if dijo...

muyyy chulo,
leer, saborearlo, volver a leer, un gintonic, la canción, un café...
chulísimo
eva

lampernisse dijo...

Hola Fran,

Lo de los estribillos me ha recordado al Fingertips de They Might Be Giants, que a mi me encanta:

http://video.google.com/videoplay?docid=2599076926325992103

Escuchalo con los ojos cerrados porque no he encontrado nada mejor, que tengo el youtube capado :-)

minuscula dijo...

ya te lo han dicho todos
pero es cierto
te salió un muy muy buen texto!
y
me apunto a la idea de estribillos

Francisconixon dijo...

Buenísimo lo de They Might Be Giants

diego j. dijo...

genial el texto fran.
saludos.

representándome dijo...

Pues a mi me parecen unas vacaciones geniales,¿habrá vinilo?
espero que por lo menos un single.Te esperamos por Coruña.

Francisconixon dijo...

Sí, creo que habrá un ep de vinilo..