Llegué el sábado anterior a Alicante, ya que era el cumpleaños del hermano de Dani, el chico que se puso en contacto conmigo, y organizamos un concierto a domicilio aprovechando la coyuntura. Allí pude conocer a una padilla de melómanos activistas de internet con los cuales tenía amigos comunes.
La fiesta estuvo muy bien, y después de cenar nos fuimos a tomar una a un bar donde pude ver el final del partido del Sporting. Luego estuvimos en otro sitio un tanto moderno-pastillero que resultó un poco rayante y nos fuimos al Mono, un bar garagero, más hospitalario, donde acabamos la noche.
Al día siguiente vino Dani a buscarme al hotel para llevarme a la prueba de sonido en Elche. En la puerta del centro cultural (antiguo matadero municipal) nos estaban esperando unos amigos que se habían ofrecido amablemente a llevar mi guitarra la noche anterior para que no tuviera que andar cargando con ella. Después de la prueba Dani y yo fuimos a dar un paseo hasta el centro, y me hice unas fotos debajo de un poste-anuncio donde habían colocado una foto mía como de seis metros de alta.
Antes del concierto estaba muy nervioso pensando en que no iba a venir nadie, y cuando Dani me dijo que estaba todo vendido me puse más nervioso todavía pensando en que me iba a olvidar las canciones. Durante el concierto no pude ver nada debido a las luces, fue una sensación muy rara. Gracias al concierto del día anterior llevaba un poco preparadas las canciones y salvo en "El cumpleaños de Ronaldo", "Inditex" y "Lentillas de colores" creo que no cometí muchos errores. Lo pasé muy bien.
Por la noche me fui a cenar a Alicante con Dani y su novia. Después intentamos ir a un Piano-Bar que no recuerdo cómo se llamaba, pero estaba cerrado.
Elche me pareció muy bonito.
Foto: verónica