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domingo, octubre 12, 2008

Svetlana.


En un comment del post anterior el Sr Insutancial me ha dejado esta historia que me ha encantado.

Como siempre, la naturaleza imita al arte.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Preciosa historia, preciosa canción... Y qué alegría que exista un medio como este para compartir cosas así.

Isaac dijo...

.................qué barbaridad......

Mike D dijo...

es cierto lo mucho que recuerda tu canción a esa historia...

lastima no saber que paso después...un poco como en 'Nadia' también..

saludos

Iván Payá dijo...

Conozco a una chica que hizo algo parecido (con viaje a los States incluido) con Julian Casablancas (catante de los Strokes), y al final se lo ligó y todo!! La historia no es tan espectacular ni tan romántica cinematográficmente hablando, pero me resulta admirable la determinación de alguna gente.

Abrazos.

Anónimo dijo...

Fran, a ti que te gustan las "conversaciones reales" te dejo esta que hoy el otro día :

(Un chico y una chica de unos 16-17 años pasean por la calle)

Chico - La noche me confunde (imitando a Dinio)
Chica - Sí, como a Dinio...
Chico - Ja!! Lo ves? No eres EMO, conoces a Dinio!
Chica - ¡Todo el mundo conoce a Dinio!

...

Señor Insustancial dijo...

Hola de nuevo Fran & Compañía,


Gracias por el post, me ha hecho mucha ilusión...se que una persona de 34 añazos no debería decir que las cosas "le hacen ilusión" pero es así.

Pues la verdad es que la historia se quedó en nada de nada porque mi amigo entendió que aquello era completamente imposible.

Es un final un poco abrupto pero es que la realidad es así, de todas maneras al tipo se le encienden los ojillos y me temo que, con los años, los detalles se irán haciendo más literarios y menos realistas pero, bueno, da igual a mi me gusta seguir escuchándola.

De todas maneras aviso que mi blog está lleno de historias absurdas porque jamás me desenchufo el imán de atracción de cosas raras que tengo incorporado y llego a casa con todas esas cosas pegadas...eso último ha sido pura promo.

El próximo día que me cruce con Fran en un paso de cebra en Madrid (me ha pasado dos veces) prometo, sin darte mucho el coñazo, identificarme.

Oye,Jorge, la historia de los EMO es preciosa.

Un saludo

Anónimo dijo...

Svetlana era mucho, acabo en el Bolshoi creo...

Luego estaba Kourkina, pero no era lo mismo.