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lunes, diciembre 01, 2008

Las pruebas de sonido.

Mi columna de noviembre en Rolling Stone.


Recuerdo a Paco Loco mirándome en el escenario, los dos con cara de cansancio tras un largo viaje, y decirme: "Los grupos no cobran por tocar. Los grupos cobran por cargar y descargar". "Y por hacer la prueba de sonido", respondí.

Aborrezco las pruebas de sonido. Ésa fue una de las razones por las decidí montar el repertorio de Nixon en plan acústico, y sólo ocasionalmente hacer un show con banda.

En el mejor de los casos, una prueba de sonido puede ser algo llevadero. El equipo de sonido funciona sin problemas. La sala tiene una buena acústica. Te han dicho que se han vendido bastantes estradas anticipadas para el concierto de esa noche. El concierto del día anterior ha salido bien y no ha sido necesario hacer demasiados kilómetros ni madrugar demasiado para llegar hasta aquí. Han puesto la prueba a una hora razonable. Estás tú solo en en cartel y no tienes que compartir escenario ni recursos con nadie. El técnico de sonido es competente y está haciendo una prueba rápida. Tendrás tiempo para una buena cena (la única comida decente del día) y darte una ducha. Incluso con un poco de suerte, mientras estás haciendo el tonto rasgueando la guitarra para combatir el aburrimento, se te ocurre una secuencia de acordes que parece aprovechable. Todo el mundo está de buen humor, estás en tu mejor momento y la vida te sonríe.

También puede darse el caso de que estés subido a un escenario a las tres de la tarde a pleno sol, con cuarenta grados y un dolor de cabeza que no sabes si es por la resaca o por no haber dormido, a sabiendas de que todo lo que estás haciendo no sirve de nada porque en cuanto venga el siguiente grupo lo van a cambiar, y con tu novia mirándote con cara de "ya no me acuerdo por qué empecé salir con él".

Charlton Heston dijo: "La gente está muy confundida. Ver películas es divertido. Hacer películas es muy aburrido". Las pruebas de sonido serían finalistas en cualquier campeonato del mundo de aburrimiento. Por eso yo siempre repito aquello que un promotor un poco catetillo le dijo a Los Toreros Muertos cuando éstos le pidieron más tiempo para hacer la prueba: ""¡Hay que venir "probaos" de Madrid!""

6 comentarios:

Masmi dijo...

Leí una vez a Sr. Chinarro comentar también cosas sobre lo horroroso que son las pruebas de sonido.
Y con demasiados factores que influyen para que salga mal y terminé por no servir para nada.

Adolfo dijo...

tienes razón en todo, sobre todo en las pruebas en sitios donde tocan mas grupos, festivales pequeños, etc.. para esos casos creo que la mejor inversión que puede hacer un grupo es en un buen técnico de sonido propio, que viaje con el grupo y que al menos le importe que suenes bien. En sitios así mejor ni probar, solo chequear un poco líneas antes y listo.

Anónimo dijo...

Yo en realidad no se qué es una prueba de sonido. Me lo puedo imaginar, pero en realidad no se qué es....pero !como me gusta leerte!!

al dijo...

El problema es que a la mayoría de los técnicos les importa una mierda lo que hace el músico y carecen de gusto estético y musical porque son bajistas de heavy...

Sólo superados por los Administradores de Fincas en la escala de mamarrachez profesional...

Ángela dijo...

Yo pagaría por que alguien hiciera las pruebas de sonido. SIEMPRE.

Ángela dijo...

...en vez de hacerlas yo, quiero decir.