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miércoles, mayo 20, 2009

Ese ruido de fondo que tan sinceramente agradezco.


Ayer estuve en el típico concierto acústico donde los del fondo se ponen a hablar y los de delante empiezan a chistar.

Muchas veces me preguntan si me molesta que la gente se ponga a hablar mientras estoy tocando. La verdad es que mientras el ruido no alcance determinado umbral, lo asumo como algo normal. De toda la vida los artistas hemos sido el ruido de fondo de las conversaciones en los bares. Billie Holiday cuenta en su autobiografía no escrita por ella, que lo que más le impresionó cuando tocó en el teatro Olympia (creo que era el Olympia, paso de googlear), era que en un teatro lleno sólo se escuchara el sonido de sus tacones al acercarse al micrófono. Estaba acostumbrada al follón de un bar de jazz.

Y si Billie Holliday estaba acostumbrada, quién soy yo para quejarme.

Entiendo que para el público que quiere ver el concierto puede ser muy molesto. Por eso es importante tocar en sitios pequeños cuando se toca en acústico, para poder captar toda la atención de la gente. En sitios grandes es inevitable que los del fondo se pongan a hablar. Hace tiempo que no se ven y tienen cosas que contarse.

Por cierto, me dicen que a las seis sí que habrá radio.

Pues no, me dicen que no se sabe.

11 comentarios:

W.A. dijo...

El problema son los modernos figurantes, es decir, quieren contar al mundo que han estado ahí porque es muy "moderno", pero no les importa lo más mínimo. Cuando hay más de esos que de público de verdad... pues no se oye nada. En la presentación de Es Perfecta en el Radio 8 de Oviedo pasó algo así, en segunda fila se oía más al mogollón del fondo que a tí. A lo mejor a tí eso no te molesta pero a los que vamos a escucharte no nos interesa lo "molona y moderna" que es la vida de los cuatro guays del detrás.
He dicho

illeR dijo...

Eso de que la gente raje y raje en los conciertos es una putada muy grande. A mi no me hace ni pizca gracia dejarme unas pelas para ir a un concierto que quiero disfrutar y que luego me lo jodan unos cuantos.
El jueves estuve en uno y habia dos tias que no callaban y ni siquiera hablaban bajo!!! Que ya se podian haber ido al fondo, pero ni eso...y tanto yo que estaba a la derecha, como el grupo de la izquierda suya mandandolas callar todo el dia. Al final el que estaba en el escenario les dijo que se callaran un poco...y ni a él le echaron cuenta...hay que joderse!!!

visualmethod dijo...

En los conciertos hay de todo, gente que va a aparentar y gente que de verdad se encuentra a conocidos. Y me parece bien que hablen de su vida y se cuenten sus historias, pero hay tiempo el rato antes de empezar el espectáculo o, si se llega sobre la bocina, después de que termine tranquilamente tomando unas cañas. Todo tiene su momento.

Eso sí, desde la perspectiva del artista a mí me pondría más nervioso que todos estuviesen atentos. A veces es peor el que calla...

Juan dijo...

en referencia a este tema una pregunta Fran: ¿os molesta la gente que tararea o canta vuestras canciones de forma efusiva sin parar durante todo el concierto o eso se agradece siempre? La verdad que en numerosos conciertos y la mayoria de grupos rollo indie nacional a veces siento como que me echan miradas asesinas al saltar(siempre con cariño y amor...) o al cantar emocionado alguna cancion... se ve que lo guay, moderno o como se quiera llamar es estar quieto de brazos cruzados y asentir con la cabeza...

Francisconixon dijo...

A mí me gusta que la gente cante. Pero bueno, como en todo es cuestión de usar el sentido común..

carlosmondovega dijo...

en mi ciudad, Linares, hay un garito llamado EL PEQUEÑO SALTAMONTES por que en los ultimos años han pasado muchos y muy buenos grupos: The Ladybug Transistor, Jonston, Clovis, Fantasma3, Southern Arts Society, SR Chinarro...
En ese garito la gente habla muchíiisimo y yo lo paso muy mal, paso vergüenza ajena. Cuando los conciertos son electricos, apenas se nota, pero en acústico... Recuerdo especialmente lo mal que lo pasé en los conciertos de CLOVIS y JONSTON... que penica.

Señor Insustancial dijo...

La actitud de "alumnos aventajados" de algunas personas en los conciertos me sorprende bastante, no se, hay como una tendencia a adoptar cierta pose de afectación y überfanatismo en cuanto nos ponemos delante de un escenario, como si de pronto fuera a pasar la tutora a apuntarnos en la pizarra si nos pillan hablando con el compañero de al lado. Mal rollo, creo que a todas las cosas hay que ponerle un punto de "albóndigas en remojo" y aceptar que estamos ante una cosa divertida y lúdica donde, básicamente se va a escuchar música, a ver a los amigos y a bajarse unas cuantas cervezas. La pose es fatal y, me temo, que es lo que hace que se disparen las leyendas negras sobre snobismo de gran parte del asunto "indie" (¿Se puede decir "indie" a estas horas?). La gente que hace "chissst" es odiosa en cualquier lugar por la sencilla razón de que es la misma que hace ese sonidito en un museo, en una iglesia (aunque hayas ido allí a ver unos frescos y no a Misa de doce) o en medio de la calle.

Me temo que incluso en los conciertos acústicos el volumen es lo suficientemente alto como para no despistarse con lo que hace la gente que le da por cotorrear en medio de una actuación...lo que no entiendo es por qué se decide alguien a intentar mantener una conversación completa -y no me refiero a dos o tres comentarios- en medio de una sala petada de gente.

Para mi que se producen dos efectos:

El "televisor effect": que consiste en comentar cualquier cosa como si estuviéramos en nuestra casa mirando a Ramón García, que no se puede enterar porque está a varios kilómetros retransmitiendo las uvas, sin darnos cuenta de que la distancia entre público y escenario es mínima y que se están enterando de lo que estamos diciendo.

- "El efecto youtube": Nada que dure más de diez minutos puede mantener la atención de la gente aunque lo que se esté produciendo sea el Juicio Final.

Dejad que la gente haga el capullo y que gaste su tiempo como quiera, mientras gastan saliva vengaos de ellos ligando con sus parejas...seguro que si salen de allí desparejados se pensarán muy mucho si volver a un concierto y no atender a lo que tienen que atender.

Un saludo a todos.

PD: En caso de que lo de la novia/o no sea posible por poco atractivo o por estar ya emparejados/as y haber asistido con la propia pareja depositad laxantes en sus copas. Es una risa.

meru dijo...

Lo má extraño de la situación es que si el concierto es en un bar, el escándalo está asegurado. Sin embargo, lo llevas a un teatro/auditorio, y aunque la gente sea la misma, el silencio es sepulcral.

Y sí, a mí me dan bastante por ahí la gente que no se calla en los conciertos. Con el precio que tienen las entradas, por qué coño van a contarse su vida ahí, cuando en el bar de la esquina les sale gratis. Y también los "karaokeros", que gritan a voz en grito las canciones. Coño, que no oyes al grupo en todo el concierto, para eso ponte el disco en casa y gritas a gusto!! Está claro que tampoco soy de los de cruzarme los brazos y mirar al suelo, pero en el punto medio está la virtud (y el sentido común, como dice Fran). Ufff, es que estoy recordando algún codazo a las costillas al típico pesao que brinca y grita todas las canciones desmelenao...

Y sobre lo del "snobismo indie", no son precisamente los conciertos indies en los que más se chista y se echan miradas inquisitoras...

Czkien dijo...

Apunto además que obviamente no es lo mismo un concierto que otro. Cuando las canciones buscan crear intimismo los ruidos son más molestos. Creo que la mayor parte de las canciones de Nixon quizás no son así y por eso te molesta menos...

Irene Tremblay llevaba años quejándose del tema este y al final dejó de hacerlo, puede que lo hiciera porque era inútil. Esa sí es una buena razón para no decir nada: raramente se consigue que se callen los "figurantes".

ninive drake dijo...

mira, los que hablan son un coñazo y si encima están delante de mí y son más altos (que no es difícil) me toca la traca cosa mala, pero muy mala!!!

Señor Insustancial dijo...

Hola a todos,

Es interesante retomar la conferencia de Minchinela (reflexiones de repronto, Dr. Repronto) sobre el "arte mayor y el arte menor" o, como él los llama "arte alto o arte bajo".

Es curioso porque Meru dice algo así como que la gente habla en los bares y no en los auditorios...buena diferenciación entre lo que formalmente pensamos que es arte mayor (que se desarrolla en auditorios o se expone en museos) y arte menor (que se da cita en bares, garitos, centros vecinales...a domicilio...). De ahí que, por ejemplo, Keith Haring sea considerado un artista y Bansky sólamente un artista...callejero. Uno está en el MOMA y el otro no.

Evidentemente es necesario cortocircuitar esos viejos conceptos y mezclarlos...

De ahí que defienda a muerte a charladores y lo que despectivamente tacháis como "karaokerismo"...si no corremos el riesgo de caer en desabridos y aburridísimos estereotipos como el mostrado hace unos días en el reportaje que,sobre el indie español, se hizo en la 2 que provocaba un bostezo enooorrrrme.

Un saludo a todas/os. Me voy a practicar con el singstar.