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viernes, octubre 05, 2007

Acerca de la cuestión de la hipocresía de la gente.

Acabo de leer esta noticia y me he quedao perplejo. No tanto por la barbaridad de dejar morir a un perro de hambre, (que no está mal) sino por el discurso del tipejo este: 'Me reservo decir si es cierto o no que el perro murió. Lo importante para mí era la hipocresía de la gente: un animal así se convierte en foco de atención cuando lo pongo en un lugar donde la gente va a ver arte, pero no cuando está en la calle muerto de hambre. Igual pasó con Natividad Canda, la gente no se sensibilizó con él hasta que se lo comieron los perros', explicó el artista.'Nadie llegó a liberar al perro ni le dio comida o llamó a la policía. Nadie hizo nada'.

Dos cosas: A) "Me reservo el decir si el perro murió o no murió". Ay, amigo mío, es que ése es el quid de la cuestión, el sufrimiento de los inocentes. B) Respecto a lo de que "nadie hizo nada", mentira, sí que alguien hizo algo: tú. ¿Y por qué? Por llamar la atención. Así que hipócrita tú. Si quieres llamar a la reflexión, escribe un libro.

Hay gente que tiene la cabeza llena de mierda.

P.D. No voy por el rollo de defensa de los animales, lo que me escandaliza es el discurso de culpabilizar a todo el mundo por conductas de omisión. Lo del agravio comparativo es un argumento falaz. ("Mira cuánta pobreza y tú no haces nada"). Coño, qué fácil! Si se me culpa de todo lo que no hago, entonces qué! Siempre que os vengan con ese tipo de argumentos tened por seguro que es para haceros chantaje sentimental. No son altruistas. Quieren algo.

P.D.D. La libertad no es el primer mandamiento del arte, es la expresión.

10 comentarios:

Isaac dijo...

... Mal nacido...

Francisconixon dijo...

Hombre, matar a un perro no deja de ser una gamberrada de tarao, pero lo de darle cobertura ideológica, pues mira, por ahí no paso, vete a la mierda.

Isaac dijo...

Es que es eso... es difícil buscar el humor en un caso así, pero imagina:
- Es que estoy matando al perro para denunciar
- Usted? Usted es una asesino de perros! Le voy a enviar al calabozo del centro de arte!
- Qué va, qué va, qué va! Yo leo a Kierkegaard!
Es el kierkegardismo de Faemino y Cansado llevado la paroxismo.

Pinzón Azul dijo...

Ya me carga bastante la gente que intenta darle coartada artística a cualquier bazofia y mira por encima del hombro a quien no le gusta o no comparte sus planteamientos. Pero si encima su engendro supone el sufrimiento (en este caso hasta la muerte) de otro ser, sólo puede merecer mi desprecio.

El ángel guardia dijo...

¿Artista?

Aprecio el arte moderno, pero lo de estos capullos es demasiado.

ninive drake dijo...

gamberrada de tarao? es delito!!!!!!
a ver si queda claro!!!!

vida solo hay una y es muy triste acabar los días así, seas animal, humano, o zapatófono motorola...

que me den al tipejo ese que lo pongo fino...

quiero más a mis perros que al resto de la humanidad y no me considero tarada...

a mi el arte me la suda, ya lo busco yo donde, como y cuando quiero, igual que nadie te obliga a leer, escuchar o mirar nada, seamos un poco libres y autónomos por diossssssssss

Isaac: dudo que Faemino y Cansado hicieran algún gag de esto, el ser humano y en concreto el ibérico les da para más... un saludo, majo

Isaac dijo...

No pretendía hacerme el gracioso con lo de Faemino y Cansado. Todo lo contrario. Simplemente, quería reivindicar ese gag clásico para poner de relieve que la jeta humana no tiene límites.
Con un buen discurso intelectualoide, hasta Göebbels se podría haber librado de la mazmorra de Javier Cansado.

Anónimo dijo...

Hoy todos coincidimos con el gañán, que hablaba del arte, "ese mundo de sinvergüenzas"...

Al dijo...

Comparto gran parte de tu malestar por la noticia... no hay nada peor que la demagogia populista...

Sin embargo creo que para "llamar a la reflexión" es igual de válido un libro que una obra plástica, una instalación o una canción. La misma "expresión" y la misma "intención" se puede comunicar en dos minutos o en trescientas páginas.

Un blog fantástico el tuyo.

Saludos!

Anónimo dijo...

Me ha parecido muy interesante la reflexión. Ya está bien de tanto discurso barato sobre nuestra propia inmundicia y más autocrítica individual. En realidad, creo que la mayoría de la gente hace lo que puede.

Por otro lado, opino que el arte y su potencial está sobrevalorado. Creo que simplemente debería de primar la idea de hacernos un poquito más felices, al menos un rato.

Fran, por cierto, muy guay el concierto en Lucena. Por cierto que nos salieron muy buenas fotos.